He oído,

Una confusa mezcla de armonía y muchas melodías

He pensado en lo que vengo a hacer, escuchándolas

En lo que viene a ser mi vida al volverme oídos,

Que no del todo se creen oídos,

Pues también creen enviarle sensaciones de todo tipo, a todo mi cuerpo.

Es seguro que lo que hay es un rebote de energía.

Enloquecida energía.

Ahora, creo, pienso

Que la música tiene un recorrido de entrada variado

Va marcando mi vida con cada compás… y no soy músico, ya quisiera serlo…

Ya quisiera entregarle mi vida a la amalgama de acordes en una balada

Ya quisiera terminar de entregarle mi cuerpo al clímax de la orquesta,

Que no sólo fuera oídos y sensaciones

Que llegara entonces hasta lo más lejano de las puntas del cabello, donde poquitas cosas se sienten

Luego a lo intocable y hasta los tobillos.

Si hoy ella alcanza a tocar mi alma. Mezcolanza de sabores,

Que han existido desde la inexistencia…

Esa música a la que tantas definiciones le han dado

Que ha sido tocada por tantos y tantas,

Manoseada sin motivo aparente, siempre con ganas insaciables de todos aquellos.

Bah, y yo que me creía respetada, que creía que nada me desquiciaba

Música hoy quiero meterte en mi piel.

Y me miras en forma de arpegios y me recuerdas que tú nos manoseaste primero.